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Hola de nuevo:

El 17 de marzo se publicará “Res-cue. The archive in the mouth”, en una edición limitada y numerada de caja con doble casete, descarga digital y libro.

Se trata de la plasmación de un proceso de creación / retorcimiento / destrucción. Es des-cifrar, re-componer, re-interpretar lo no contado. Un pensar a la vez hacia delante y hacia atrás; un imaginar y un recordar simultáneos a través de una labor de arqueofonía. Una reflexión pública sobre la memoria, la resonancia, las relaciones con nuestros procesos y el tratamiento de un archivo propio.

Es una relectura de las pausas que revelan dudas, de la respiración de un algo vivo no pulido ni acicalado. Es reescuchar y celebrar la torpeza y el rubor de los intentos iniciales; la fragilidad que dota de fuerza a las tentativas. Es reflexionar sobre lo que en su momento se desechó como sospecha, seguir las huellas y volver sobre pensamientos plasmados hace décadas para entender una parte de mí misma.

A partir de abril se presentará públicamente a través de distintos circuitos, tanto musicales como literarios, en diversas citas de las que os informaré más adelante.

De momento, comparto aquí este teaser de “Res-cue. The archive in the mouth”, consistente en un collage formado por “Coming to an end” (2004), “Indescifrables” (2018) y “Llegando al fin” (2017), ensamblado por Xabier Erkizia. Las imágenes son de Oskar Alegria.

Pronto, las primeras entrevistas en las que hablamos del proceso. En breve, también, adelanto de canciones completas y apertura de la preventa.

Gracias por seguir ahí y hasta la próxima,

Ainara LeGardon.

PD: si quieres realizar alguna entrevista, reseñar el trabajo o acoger alguna de las presentaciones, no dudes en ponerte en contacto conmigo en info@ainaralegardon.com.

 

Ayer me acerqué a mi ejemplar de “Ensayo sobre la ceguera” de Saramago, y releí con una sonrisa en los ojos la dedicatoria de quien me lo regaló. Entre las páginas, una carta manuscrita hace años que acaba diciendo: “Me despido de ti lamentando que Google no pueda tener acceso a este mensaje. En el futuro el papel será un símbolo de libertad”.

Me ha sorprendido la cantidad de extractos que la gente ha ido publicando sobre sus estadísticas anuales en Spotify, sin pensar lo más mínimo en el escasísimo margen de libertad y privacidad que hoy tenemos. No soy usuaria de ninguna plataforma de streaming, y aún prefiero utilizar mi propia memoria para recordar qué discos he puesto a girar en los últimos meses y por qué. En vez de saltar de un tema a otro, movida por el capricho de un algoritmo, lo hago pensando en seres humanos: quién me dio a conocer este disco, y qué otros me enseñó también. De paso, además de la emoción que me suscita la propia música, siento el inmenso agradecimiento hacia esa persona. Y así, en cadena. De recuerdo en recuerdo. La sensación de un descubrimiento aleatorio (o no) que se relaciona con algo perdido en la memoria y lo hace reflotar bruscamente.

Anoche me acosté con los cascos puestos. El primer recuerdo fue el de tantas noches adolescentes acompañada por la radio de madrugada. El segundo, nada más comenzar a sonar las primeras notas de “Counterfeit” de Martin L. Gore. Misma época, 1989. Por entonces, ni idea de que aquel EP estaba formado enteramente por versiones. Me dejo llevar. Tercer recuerdo, momento en que una imagen en televisión atrapa toda mi atención, 1999: reconozco la melodía y letra de “Motherless child” (el título que cierra “Counterfeit”), acompañando una escena de la película “El evangelio según San Mateo” de Pasolini. Descubro la voz de Odetta impregnando de dolor unas imágenes que a día de hoy no encuentro adjetivo para describir. Anoche sentí el deseo irrefrenable de volver a verlas y abrazar con cuidado la impronta que todo aquello dejó en mí.

2019. Hoy os recomiendo el libro “The new analog. Cómo escuchar y reconectarnos en el mundo digital” de Damon Krukowski, al que el autor da la bienvenida con un «gracias por leer este libro analógico. No necesitarás ningún programa informático adicional, no gasta batería y es completamente reciclable». Entre sus páginas, ideas como la de que «la música digital ha generado un déficit temporal. […] Escuchar con atención depende siempre del tiempo».

Agradezco que los algoritmos genéticos que llevamos de serie operen aún de forma tan eficiente y bella. Probad a dejarlos funcionar, con el espacio y el tiempo suficiente para escuchar con atención, y ya veréis qué placer.

 

Arratsaldeon! He estado un par de años mordiéndome la lengua sobre lo que va a ser mi próxima publicación (en formato libro-disco, se podría decir), y a partir de hoy me apetece ir compartiendo algunas pistas sobre “Res-cue”, que lleva un subtítulo tan estimulante para mí como «The archive in the mouth» («El archivo en la boca»). La primera clave es esta imagen de mi magnetofón Aiwa TP40-R y estas palabras recién escritas. No sé si el uno o las otras formarán parte finalmente de las presentaciones, pero algo de todo ello estará. Gracias por seguir ahí y no olvidéis vuestra dosis de hierro.

Irun, 04/12/19

Pienso en ti a través de mí.

Cuándo estuve dónde, quién serías tú.

Qué escuché que no entendí entonces.

Qué, que ahora comprendo a través de tus oídos.

Sin conocerte de nada me permites acceder
a una yo que fui,
a todo lo que ahora sé que tú ignoras,
a todo lo que tú dominas
y que yo no soy capaz de retener
entre mis frágiles partículas ferromagnéticas
solo por haber nacido en otro tiempo.

No puedo pulsar pausa,
pero recuerdo bien
que no pronunciar hasta el final
una de cada dos palabras,
ni dejar que la cola de un acorde
se desvanezca hasta lo inaudible
es anhelo,
ímpetu,
premura.

Deseas que hubiera sido concebida diez años después
para poder mirarte sin extrañeza,
para poder grabarte en mí sin este retardo en la escucha.

No importa. Te entiendo.

Eres la vida que tuve.
Un fast forward para llegar lo más rápido posible
al futuro ya pasado.

Aiwa TP40R- Ainara LeGardon

Aiwa TP40R- Ainara LeGardon